Mi adoración con el mejor interprete de la música romántica de todos los tiempos comenzó en el año 1993 cuando estaba
de visita en el país que tanto amo y que fui conociendo por amor: Uruguay!
Precisamente en Montevideo en el barrio de Belvedere fue donde mi amigo Gerardo D'Alba me
hizo esperar 5 minutos en el auto para recoger algo de la tintorería y esos 5 minutos cambiaron mi vida por siempre.
Al bajar del coche me pasó una cinta blanca con la silueta de algún cantante méxicano y me dijo: "Escuchá eso, a
ver si te gusta, que está muy de moda ahora..."
Siendo músico yo mismo estaba siempre interesado en conocer "ritmos nuevos" y me puse a escuchar...
El resultado fue casi una experiencia religiosa:
Usted es la culpable
De todas mis angustias
Y todos mis quebrantos
Nunca jamás había escuchado una voz, unas letras, una melodía y una producción tan bella como aquella y desde entonces
no hubo disquería que no revolví por discos de ese cantante deslumbrante de nombre Luis Miguel.
Cuando volví a Alemania poco después traté de conseguir la grabación que se llamaba sencillamente Romance
pero no cabe decir que fue imposible. Así que tuve que cantar las canciones del mismo en mi mente y memoria hasta
que volviera a Uruguay. Juntando plata regresé a los 7 meses y mi primer acción fue la acquisición de ese
disco maravilloso.
De arriba hasta abajo empecé a conocer las canciones y la voz del cantante me halucinaba cada vez que lo escuchaba.
Ya en aquel entonces me di cuenta que se destacaba una canción en especial:
No sé tú
Pero yo no dejo de pensar
Ni un minuto me logro despojar
Letra y música de un tal "Armando Manzanero" decía la tapa y me imaginé que había de ser un compositor renombrado,
y así fue.
Pasaron algunos años en los que vacilaba entre Alemania y Uruguay y un día con mi amigo Andrés Cánepa caminabamos por
el Shopping de Punta Carretas
en Montevideo y me saludó la cara de Manzanero en un cartel de publicidad para su
inminente Cena Show en
el Parque Hotel Casino en
el Parque Rodó. Enseguida fui reservándome una entrada pero debido a que estaba viviendo en la casa de un amigo
en Argentina (El señor Hugo Cánepa) tuve que tomarme un omnibús de Nogoyá/Entre Ríos a Montevideo.
recorriendo 600 km para poder ver la actuación del "genial enano mexicano". Disculpen la denominación supuestamente
despectiva, pero no fui yo quien dijo que sólo Manzanero con su metro y cincuenta y pico pudo haber compuesto
Por debajo de la mesa pues sólo él sabe lo que ocurre ahí.
Por supuesto me compré un disco de Manzanero antes de ir al recital pero sus interpretaciones parecían del
antaño y carecían de la magia de Luis Miguel.
Sea como fuere, fui a la cena show y después del show que incluía varios temas de Romance y del
Segundo Romance que había lanzado Luis Miguel poco antes
La rendición de Manzanero en vivo fue esplendida. Se pasaba. Yo tenía una mesa bien cerca de él y creo que
había aprendido de su discípulo ya que trataba de cantar como él. Y bastante bien! Pero que quede claro: En la composición y en el piano es un dios
pero la divinidad vocálica la tiene uno solo... Al otro lado Armando Manzanero domina las 88 teclas una por
una y es capaz de contarte historias o escucharte decir algo mientras te toca los acordes más dificiles y sin
interrumpir su presentación. Es un genio! Cuando canta toca el pedal del piano que hace el sonido más suave y en los
pequeños interludios (breaks) de sus temas, cuando pausa su voz lo suelta para dejar sonar el piano con toda intensidad. Al mismo tiempo toca el pedal del
sostenuto con el pie izquierda. Impresionante!
Al concluir el show me atreví ir detrás del escenario para pedirle un autógrafo. Había que hacer cola y cuando me
tocaba le dije que era un admirador de su música y que me encantaría hacerle algunas preguntas sobre su técnica
de composición. Me sorprendió con la respuesta de que me iba a esperar mañana en su
Hotel Victoria Plaza
el la Plaza de la Independencia de Montevideo.
No me dejé de estar y el día siguiente fui a la hora concretada y con budín en las piernas pregunté por el "Gran Señor"
en el mostrador del hotel 5 estrellas donde ocupaba una suite en el piso (no sé). Bajaba a los pocos minutos y nos
sentamos en el hall en una sofá y nos pusimos a charlar. Yo traía una hoja con preguntas del punto de vista de un
músico.
Desgraciadamente después de 10 años ya no me acuerdo mucho de lo que me contó pero recién volví a encontrar
la hoja con las preguntas
que se había perdido tras mudanza y mudanza y con el transcurso del tiempo. Y una de las cosas que le pregunté fue
sobre esa hermosa introducción de No sé tú y cómo la había arreglado me contestó: ¡Escucha Chopin!
Al final parece que mis preguntas le gustaban tanto que me invitó a almorzar junto a su (nueva) esposa y
su manager en Uruguay. No podía creer mi suerte y cuando subimos al taxi en busca de algún boliche tanguero en la
Ciudad Vieja de Montevideo me sentí dichoso. Charlamos como si nos conocieramos toda la vida y su esposa
fue tan simpática que hasta me hizo la propuesta de conocer a su hija que según ella seguramente me iba a querer
conocer por mis ojos azules *risa*
No sé en que caballo andaba cuando me negué a semejante oferta sólo porque en aquel entonces tenía una novia
argentina *más risas*
Pero bueno, todos cometemos errores y cuando entramos a un local tanguero a esa hora todavía vacío empezamos a
mirar las fotos en las paredes llenas de recuerdos de antiguas épocas cuando el tango estaba naciendo. Me dirigí
a Manzanero y le dije: "Ud. conoce el tango "Uno" de Discepolo y Mores?". Me respondió que no estaba
seguro si lo recordaba y me pidió darle una idea de la melodía. Así fue que empecé a cantarle:
Uno busca lleno de esperanzas
El camino que los sueños prometieron a sus ansias
Sabe que la lucha es cruel
Y es mucha pero lucha
Y se desangra por la fe que lo empecina
Cuando terminé Manzanero se quedó duro y silencioso... En el taxi me agarró de la mano y me dijo: "Oye, recién me
cantaste uno de los tangos más bellos y al mismo tiempo más dificiles sin el mínimo acento alemán! Es más, lo
interpretaste perfecto. Si te puedo dar un consejo, nunca abandones la música! Ella es tu fuente, tu inspiración y
tu camino. Síguela! Estás hecho para la música"
- Para los incrédulos he aquí mi humilde versión propia de Uno
Lamento tener que decir que hoy por hoy abandoné la música pero esa historia no se trata de eso, se trata del hecho de que
Manzanero se quedó tan entusiasmado con ese viejo tango que pasó lo siguiente: Unos meses después en el
siguiente disco Mis Romances
de Luis Miguel, el ídolo de Mexico rendía su propia versión de Uno!
Estoy más que seguro que fue ese breve acontecimiento entre Armando y yo que le hizo meter "Uno" a la
tercer antología de Boleros de Luismi ya que tuvo influencia en la selección de los temas y me da orgullo
e ilusión haber podido influenciar positivamente el curso de vida de Luis Miguel tanto como él lo hace desde
que conocí su voz y su música.
Una lástima que Manzanero no pudo (o no quiso) cumplir su promesa de llevarme al estudio de Alejandro Lerner en
Buenos Aires el día siguiente, porque cuando crucé el Río de la Plata y fui al
Hyatt él no
me atendió... Quién sabe que cable se le había cruzado... El teléfono en la Ciudad de México que me dejaba parecía
existir pero después del "fracaso" del Hyatt no me animé a llamarlo durante 2 años y cuando recién tuve los huevos
de pegarle un timbrazo, la nueva inquilina me decía que el gran compositor de boleros se acababa de mudar! :-(
Cómo dijo Gorbachov? "Wer zu spät kommt den bestraft das Leben"
Sin embargo sigo siendo su admirador, como no... :-)
Julián Martín III, Frankfurt - Alemania en octubre 2003
Si quieren pueden bajarse aquí mi humilde versión del tema más inmortal de Manzanero: Contigo aprendí.